
En un minuto amargo sobre el final del segundo tiempo, Deportes Tolima dejó escapar tres puntos de oro ante el Junior de Barranquilla, que con dos hombres menos en la cancha cobró factura por la falta de contundencia en el Murillo Toro.
La historia parece repetirse con cada encuentro, la falta de carácter para sostener el resultado vuelve a costarnos puntos valiosos no solo para la entrada a los cuadrangulares sino para asegurar el cupo a un torneo internacional a través de la reclasificación.
En el primer tiempo las cosas se decantaron a favor de los dirigidos por Carlos Castro, gracias a la conexión Marrugo-Banguero, la salida del equipo fue constante por todo el terreno de juego y acentuada a través de la zona derecha con el "capi" Gerardo Vallejo, esto, sin olvidar que adelante Chará y Ramírez hicieron ver bastante mal la zaga juniorista, especialmente por el lado de Iván Vélez.

Fruto de la tenencia de la pelota y el buen volumen ofensivo llegó el primer gol, sobre los 14 minutos el paraguayo Robin Ramírez puso una asistencia perfecta para que Jimmy Chará sacara un potente disparo cruzado que dejó sin opciones a Viera.
Con el 1-0 a favor los muchachos se tomaron confianza y continuaron develando las debilidades del equipo costeño, creando en repetidas ocasiones oportunidades claras de gol, las mismas que no se concretaron y que al final pesaron.
Para el segundo tiempo, los baranquilleros salieron con líneas adelantadas y con Teófilo Gutiérrez como material de ataque, sin embargo su expulsión por una agresión grosera en contra de Jair Arrechea terminó por mermar el ataque tiburón que a pesar de intentar acercarse a los predios de Serpa, fue bien contenido en la mitad de cancha.
Una jugada de pelota quieta por poco se convierte en el empate transitorio, pero ahí estuvo Janner Serpa para volar y mandar la pelota al tiro de esquina.
Con la entrada de Andrade por Banguero, el Tolima tomó un nuevo aire y fruto de ello cayó el segundo de la tarde gracias a un buscapies que encontró destino de gol en los botines de Robin, quien a los 24 minutos parecía dejar todo concluido.

Para infortunia nuestra, tan solo dos minutos después cayó el descuento de la visita con una jugada colectiva por la franja izquierda que terminó en la humanidad de Dayro Moreno, quien eludió a Serpa y la mandó a resguardar para el 2-1 parcial.
El golpe del gol fue poco asimilado (como de costumbre) por el equipo, los espacios en la mitad de cancha se dejaron de aprovechar y el calvario comenzó. Corría el minuto 44 cuando Macías aprovechó una "pelotera" dentro del área para marcar el 2-2 final y ponernos a hacer cuentas sobre lo que tendrá que hacer el equipo para aspirar a una clasificación que por el momento se ve lejana.